"...y por favor, cuídate" Esas cuatro palabras, casi 10 días después, siguen estando en mi mente. Me sentí rota, destrozada por dentro. Ahí me di cuenta que no estaba sola en esto, que no estaba sola aquí, que no estaba sola... simplemente. Ahí me di cuenta y eso me destrozó. Esas cuatros palabras que supieron destrozar ese muro que tantísimo tiempo he estado construyendo, ese muro en el que tanto empeño puse para que nadie pudiese pasar. Y llegas tú y ¡pum! rompes mis esquemas, una vez más, sin miedo.
Sin miedo yo tampoco estoy dejándome llevar por ti, porque ahora solo tengo miedo, de que no te cuides tú tampoco, gracioso ¿verdad?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario