miércoles, 17 de septiembre de 2014

A las 3:07

Vuelvo a venir aquí, buscando un lugar donde exponer todos mis pensamientos, todos mis pensamientos sobre ti. Maldito el día que entraste en mi vida, bendito ese día al mismo tiempo.
Estoy dando vueltas a las palabras para poder decir de manera bonita y delicada lo que pienso. Pero no puedo. Pero no me sale. Porque las bombas no lo son, y eso has sido tú, una bomba que ha destrozado absolutamente todos mis esquemas. Que ha roto en pedazos mis pensamientos. Mis argumentos de "todo aquel que se enamora es débil" Ni si quiera sé ya que estoy diciendo. Como tampoco sé si ni si quiera te quiero. Pues me produces rabia, rabia por dentro. Rabia hacia mi, por dejar que me pase esto, y rabia hacia ti a modo de resentimiento. Las 3:13 y aun no sé bien que estoy haciendo.

Supongo que he llegado aquí buscando eso de "Maybe you don’t need to hear it, but I need to know that I said it" Supongo que por eso te acabo de escribir, sabiendo que estás durmiendo, una carita feliz, para que sepas que yo no duermo. ¡Ay, maldito lugar y maldito momento!

martes, 2 de septiembre de 2014

Eres poesía.

Quería escribirte un poema, pero me he dado cuenta que no podía. No se le puede escribir un poema a la persona que es poesía, porque no saldrá nada tan bonito como ella. Será por eso que me costaba entenderte al principio, nunca se me han dado bien esto de las rimas. Y tú eres una de las complicadas, de las consonantes acabadas en "ada". Como mirada. Esa mirada tuya que es un libro abierto de lo que estás pensando en ese momento. Doy gracias por poder verlos tanto dormidos como despiertos. Y ya no hablemos de tu sonrisa, pues es más que las dos comisuras de tus labios elevándose lentamente y dejando ver tus dientes, tus perfectos dientes blancos. No, tu sonrisa también es dulzura y picardía, a partes iguales. Dichosa tu sonrisa. Maldita tu boca que me atrapa durante horas escuchando alguna de tus tonterías con no otra intención de hacerme sonreír cuando no lo merezco. Cuando no me apetece. O algunas de las muchas cosas que te apasionan y que trasmites al mundo con toda la ilusión y entusiasmo, porque te encantan, porque te parecen maravillosas, y quieres hacer al resto participe de ellas. Lo que no sabes es que yo te leo, te leo cuando hablas, y descubro lo que hay detrás de esas historias. Ese secreto que tu sabes que yo sé, porque tu también me lees a mi. Y que al ser secreto me guardo para nosotros.
Y no se como he llegado hasta aquí, si yo venía a escribirte un poema que no me salia. No se como he acabado hablando de tus pequeñas cosas. Supongo que siempre lo hago. Supongo que ahí encuentro mi poema. Supongo que por eso eres poesía.